jueves, 5 de marzo de 2015

Los Hijos de los Hombres se quedan a medio camino

Por Ramón Ruestes Faire


Se nos plantea una película futurista, basada en el año 2027, con un reparto de lujo con Julianne Moore, Clive Owen y Michael Caine. Si no bastaba con eso para apostar por ella, el film trata un tema tan interesante como la infertilidad en la próxima generación. Además, las críticas sobre la película destacan su calidad. Están todos los ingredientes para crear una gran obra, sinceramente esperaba un gran thriller de ciencia ficción al estilo de Snowpiercer (2013), pero por desgracia no fue así.

Julianne Moore siempre ha sido uno de mis talones de Aquiles, la conocí en su fantástico papel como Clarice Starling en Hannibal (2001) y desde entonces siempre que puedo disfruto de sus películas. Su carrera es muy larga y variada, de la cual me queda mucho por descubrir. Siendo uno de los hándicaps de la película, fue una desilusión su poco protagonismo, aunque importante al principio del film, su personaje se desvanece por exigencias de la trama. Con tan poco tiempo, es difícil valorar su interpretación encarnando el papel de Julian.

Clive Owen es uno de los actores de moda gracias a su gran papel en la expectante The Knick (2014). Él lleva la carga de ser el personaje principal de la película, encarnando a Theo. La película no exige una gran complejidad de los personajes y Clive Owen cumple con creces las exigencias del guion. No dar tanto peso a los personajes da mucho más peso a la trama, y esta lo sabe aprovechar con creces.

Michael Caine es un grandísimo actor y uno de los preferidos de Christopher Nolan. Por ello, destacaría sus interpretaciones en la nueva saga de del Caballero Oscuro (2008, 2012) o El Truco Final (2006), las tres magnificas películas. El papel de hippy que interpreta en el film realmente lo borda, mostrando su disparidad interpretativa.

Con un reparto de lujo, unas interpretaciones que cumplen con creces y unos personajes adecuados al film, el peso de la película se traslada a la trama. La trama se mantiene constante, sin altibajos. La película atrae al espectador desde un primer momento, aunque no destaque por su complejidad. Dicho esto, la trama consigue transmitir, hecho poco común y digno de una gran película. Sobre un fondo de crítica a la inmigración, la película es una alegoría sobre la vida.

La sensación inicial de un gran thriller de ciencia ficción no se cumple y aquí nos encontramos con uno de los fallos del film. Falla estrepitosamente en el ambiente futurista de la película, dado que las escenas de la película son muy actuales. Más aún, centrándose uno solo en el tramo final del film, podría pensarse que está ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Tampoco cumple como thriller, un género demasiado amplio para mi gusto. No se desprende suspense de la trama y el poco que puede hallarse, no se resuelve a su conclusión.

Entiendo que hay buenos finales que concluyen a medias la trama o no la concluyen, pero terminan con un final semi místico, como en el caso de Fin (2012). En esta ocasión, es un final a medio camino, para nada a la altura de las expectativas creadas.

En resumen, grandes aspiraciones para una película que cumple en el reparto, maravilla en la trama y decae en el ambiente.

 

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